Los mejores helados y dulces típicos en El Calafate: sabores patagónicos para probar

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Los mejores helados y dulces típicos en El Calafate

Una experiencia que también se saborea

Cuando uno piensa en El Calafate, lo primero que aparece en la mente es el imponente Glaciar Perito Moreno, las excursiones por el Lago Argentino y los paisajes de estepa que se funden con el azul profundo del hielo. Pero hay otro costado menos conocido (y no por eso menos encantador) que se vuelve protagonista cuando cae la tarde o cuando el cuerpo pide una pausa dulce después de tanta caminata: la gastronomía regional.

En especial, los sabores dulces que expresan la identidad patagónica en cada cucharada. Porque sí: el helado de calafate existe y es un clásico, pero no es el único. En esta guía te invitamos a descubrir los mejores helados, dulces típicos, productos regionales y rincones para merendar en El Calafate, con sugerencias imperdibles y ese consejo que no suele aparecer en las guías tradicionales.

Helados en El Calafate: dónde ir y qué sabores pedir

Helado en la Patagonia puede sonar raro, pero en El Calafate es casi una parada obligada. Y no cualquier helado: hablamos de sabores artesanales, elaborados con frutas autóctonas, chocolates intensos y combinaciones que no se encuentran en otras partes del país.

Heladería Acuarela – El clásico que no falla

Ubicada sobre la Avenida del Libertador, en pleno centro turístico, Acuarela es de esas heladerías que siempre tienen gente y buenas reseñas. El helado de calafate es su sello distintivo, pero no te quedes solo con eso: probá también el sabor "chocolate con rosa mosqueta", una combinación cremosa y floral que sorprende. También ofrecen sabores más tradicionales como dulce de leche granizado o frutilla a la crema, para quienes viajan con chicos o prefieren no arriesgar.

Tito’s Helados – Sabor local con historia

Más simple y sin tanta cartelería, Tito’s es un secreto entre los residentes. Es conocida por usar fruta fresca y productos de la zona. Sus sabores de ruibarbo, frambuesa patagónica y dulce de leche con nuez son imperdibles. No tiene muchas mesas, pero es ideal para comprar y salir a caminar con el cucurucho en mano.

  • Pro tip: el ruibarbo tiene un sabor ácido y refrescante. Si nunca lo probaste, pedí una muestra. Es uno de esos sabores que no olvidás.

Helados Quo – Opción moderna y saludable

Si buscás opciones veganas o sin TACC, Quo ofrece sabores sin lácteos, con base de almendras o coco, y mucha fruta real. Su propuesta es más moderna y apunta a un público joven o con restricciones alimentarias. Entre sus sabores más pedidos: mora patagónica, limón con menta andina y “Patagonia Mix”, una creación que mezcla frutos rojos, chocolate amargo y crocante de semillas.

Dulces típicos de la región para probar (¡y llevar de recuerdo!)

No hay viaje al sur sin una visita a una casa de productos regionales, y en El Calafate abundan las opciones. Pero no todos los dulces son iguales. Algunos se producen en cooperativas familiares o microemprendimientos y tienen un sabor bien distinto a los industriales.

Dulce de calafate: el fruto que da nombre al pueblo

Pequeño, oscuro y con un toque silvestre, el calafate es un fruto típico de la estepa patagónica. Se lo compara con el arándano, pero tiene un sabor más complejo, con notas ácidas y dulces a la vez. El dulce de calafate se puede comprar en frascos (hay desde las versiones más rústicas hasta las gourmet) y es ideal para acompañar tostadas, quesos o postres. Dicen que quien prueba calafate, siempre vuelve. ¿Verdad o mito? No lo sabemos. Pero por las dudas, más vale llevarse uno a casa.

Dulce de rosa mosqueta

Conocida por sus propiedades cosméticas, esta flor también da origen a uno de los dulces más delicados y aromáticos del sur. Su sabor es suave, con un fondo a frutas rojas. Se lo suele encontrar en mermeladas, jaleas o en rellenos de alfajores artesanales.

Ruibarbo: un hallazgo inesperado

Aunque no es originario de la región, el ruibarbo se da muy bien en la Patagonia. Su sabor ácido lo convierte en un favorito de los locales para dulces, compotas y tortas. Si encontrás dulce de ruibarbo casero, no lo dudes: es un regalo original y sabroso.

Alfajores patagónicos y torta galesa

Los alfajores de El Calafate suelen estar hechos con ingredientes regionales: mousse de calafate, glaseado de chocolate amargo, rellenos de rosa mosqueta o ruibarbo. Muchos tienen una estética rústica y envases con diseños locales. La torta galesa, por su parte, es herencia de la inmigración galesa en la Patagonia. Densa, húmeda y con frutas secas, se conserva por semanas y mejora con el tiempo. Ideal para los viajes largos.

¿Los chocolates de Santa Cruz? También

Aunque Bariloche se lleva la fama, El Calafate también tiene sus chocolaterías artesanales: bombones rellenos de calafate, tabletas con frutos secos y trufas de rosa mosqueta son algunas de las opciones que podés encontrar en locales como Ovejitas de la Patagonia o La Tienda del Chocolate.

¿Dónde comprar productos regionales auténticos?

La oferta de productos típicos es muy variada, pero no todo lo que brilla es local. Algunas tiendas orientadas al turismo masivo venden productos industrializados con estética “rústica”. Por eso, si querés llevarte lo auténtico, anotá estos lugares:

Tiendas regionales recomendadas

  • La Tienda de la Dulzura: reconocida por sus mermeladas sin aditivos, conservas artesanales y packs de degustación. Ideal para armar regalos.

  • La Aldea del Dulce: ambiente cálido, atención personalizada y variedad de dulces locales. También venden artesanías.

  • Patagonia Profunda: lugar curado, con productos seleccionados y etiquetas de pequeños productores. Tiene opciones sin gluten y sin azúcar.

  • Ferias de productores y artesanos: en temporada alta (de noviembre a marzo), suele haber ferias locales en plazas o centros culturales, donde vas a encontrar productores que ofrecen sus dulces, panificados, chocolates y conservas sin intermediarios. Preguntá en tu hotel o en la oficina de turismo por días y horarios actualizados.

Meriendas con vista: dónde cerrar el día con algo rico

Después de una excursión al glaciar, una navegación o una caminata por la costanera, merendar en El Calafate es casi ritual. Acá van algunos spots para hacerlo con estilo:

Olivia Coffee Shop

Ideal para quienes buscan algo tranquilo. Café de especialidad, pastelería casera y decoración minimalista. Tiene tortas de zanahoria, budines de calafate y un crumble de ruibarbo que se lleva aplausos.

Borges & Álvarez

Mitad vinoteca, mitad café. Lugar con mucha onda, ideal para parejas o grupos adultos. Su torta de frutos rojos es un clásico, y también ofrecen degustaciones de vinos patagónicos para cerrar la tarde.

Panadería Don Luis

No tan turística, pero muy querida por los locales. Pastafrolas con dulce de calafate, budines caseros y facturas calientes recién hechas. Precios accesibles y ambiente auténtico.

Pura Vida Resto Bar

Familiar, amplio y luminoso. Además de comida, tienen merienda con jugos naturales, tostadas con dulce casero y tortas regionales. Apto para ir con niños o descansar en grupo.

El Calafate no es solo glaciares y postales: también es sabores, olores y dulces recuerdos. Probar el helado de calafate, llevarte un frasco de mermelada artesanal o cerrar el día con una porción de torta galesa es parte del viaje. Porque a veces, los mejores souvenirs no se guardan en una valija… se saborean.

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