

¿Te agarró la lluvia en El Calafate? Que no cunda el pánico. Aunque el plan original haya sido recorrer las pasarelas del glaciar o hacer trekking en El Chaltén, el clima patagónico tiene vida propia. Pero eso no significa que tu viaje esté arruinado. Todo lo contrario: este destino tiene propuestas para todos los gustos, incluso en los días grises. Acá te dejamos una guía completa sobre qué hacer en El Calafate cuando llueve. Porque el sur también se disfruta con paraguas.
Es uno de los lugares más recomendados para conocer el universo de los glaciares desde adentro. Con salas interactivas, proyecciones en pantalla gigante y un diseño moderno, el Glaciarium es ideal para pasar medio día aprendiendo y maravillándote con todo lo que rodea al Perito Moreno y otros colosos de hielo. ¿Un plus? Su famoso bar de hielo: vas a brindar con vasos hechos de hielo real, en un ambiente a -10 °C.
Si te interesa la historia geológica, paleontológica y cultural de la región, este museo es para vos. Desde restos fósiles hasta recreaciones de los primeros habitantes, es una excelente forma de conectar con el lugar más allá de los paisajes.
La lluvia puede ser la excusa perfecta para probar sabores locales. En El Calafate vas a encontrar cafés acogedores, chocolaterías artesanales y locales con dulces regionales como el calafate, la rosa mosqueta o el ruibarbo. Recomendación: buscá confiterías con vista al lago o a la estepa, pedite una torta y disfrutá sin culpa.
Después de varios días de excursiones, una jornada de relax puede ser justo lo que necesitás. Muchos hoteles ofrecen servicio de spa, masajes, pileta climatizada o incluso yoga bajo techo. Una gran forma de reconectar y recargar pilas.
Visitá ferias o tiendas regionales donde vas a encontrar desde mates pintados a mano hasta vinos patagónicos, cervezas artesanales, textiles y artesanías. 🌿 Perfecto para llevarte un pedacito de la Patagonia a casa.
Hay actividades al aire libre que no se suspenden con un poco de agua. Con buen abrigo, calzado impermeable y actitud, todavía hay mucho por hacer.
Las excursiones lacustres suelen operar salvo que haya clima extremo. Navegar entre témpanos con el glaciar en el horizonte, envuelto en niebla o nubes bajas, puede ser una de las postales más lindas del viaje. 💡 Consejo: llevá piloto o campera impermeable y cubre mochila.
El Parque Nacional Los Glaciares permanece abierto. Las pasarelas son seguras y transitables incluso con llovizna. Además, suele haber menos turistas. 📸 Más tranquilidad para observar desprendimientos o sacar buenas fotos.
¿No querés moverte mucho? Hay cafeterías con ventanales panorámicos donde podés refugiarte, tomar algo calentito y mirar el paisaje sin mojarte. Ideal para leer, charlar o simplemente contemplar.
- Llevá campera impermeable, gorro y calzado cómodo con suela antideslizante.
- Armá tu itinerario con un “plan B” por si cambia el clima.
- Consultá en tu alojamiento si hay actividades internas: juegos, charlas o degustaciones.
- No subestimes el viento patagónico: puede bajar la sensación térmica bastante.